Justo hace unos días, hace 27 años, nací en los brazos de Tarragona y a la hora de comer, a la 13:25. “El parto fue una agonía porque tardó mucho en salir” Es lo que dice mi madre siempre porque se pasó un día paseando por Tarragona, en plena lluvia, porque los médicos le decían “Tú camina pa que se dilate antes”… Hasta que allí a la hora de comer pues decidí salir … aunque salí rápido una vez me decidí, eso sí, yo si salgo: salgo….
Mi vida, como la de tod@s se basa en principio en mi entorno, sobretodo donde empiezas a descubrir y aprender cosas, mi instrucción escolar empieza en Reus, en el CP Prat de la Riba, un colegio público, mezclado de gitanos y gente currante, casi sin ambiciones, y los profesores de ultraderecha que nos hacían saludar la foto del rey cada mañana, - que a mi el rey me cae bien pero creo que todo ese dinero se podría invertir en otras cosas más necesarias…-.
Siempre fui delegada de todos los cursos y la tonta por excelencia a quien quitaban el almuerzo y pegaban a la hora del patio. Y con los cursos, me di cuenta que todo el conjunto no me gustaba demasiado…, teniendo en cuenta todo lo que en casa, mi madre, me enseñaba, políticamente y religiosamente hablando, para deciros que no he hecho la comunión (siendo mi madre creyente), pues me dió a elegir explicándome lo que quería decir realmente, a parte de llevar un bonito vestido (bueno, eso de bonito ya lo tocaremos algún día…).
Mi infancia en el colegio fue más o menos normal aún así, jugaba con las niñas a la hora del recreo, a papás y a mamás, a pillapilla y un-dos-tres-pica-paret!, al escondite, etc…
Aunque…. No sé porqué siempre pienso que recuerdo a mi profesora de parvulitos con especial cariño, la señorita Pilar; hacía lo que fuese para que me recompensara de alguna manera como buena alumna, y también con otras profesoras… Parece un poco increíble, pero no hay que negar la evidencia, y no era una cuestión de ser buena alumna, está claro que con mis profesores ni me esforzaba…, y dejando de lado que intentaba acercarme a algunas de mis compañeras de clase más de lo normal (siempre desde una perspectiva de una niña claro), y que desarrollé una rápida habilidad para los videojuegos que me enseñaba mi amigo Carles en su Master Sistem II y un claro gusto y ventajas en deportes un poco brutos, eso sí yo seguía jugando con la Barbie y con la Nenuco porque me gustaba….
Recuerdo mi último día con especial atención, en 8º de EGB, mi tutor nos dijo que de la clase, unos 35 en total, dentro de unos diez años, unos estaríamos muertos, otros seríamos drogadictos o alcohólicos, otros ya seríamos esclavos de la familia y que la gran mayoría no tendríamos aspiraciones ni inquietudes más que llevar un sueldo para comer a casa. Claro, ya me podían haber avisado que otros seríamos homosexuales, jeje.., pero supongo que eso no entraba en su modus vivendi….desustanciaaaooo.
Pero encontré algunos amigos con los que sentirme bien, con los que jugaba además de todos los vecinos del barrio, en la calle, jodiendo siempre a todo el vecindario y viendo como me tiraba mi madre el bocadillo de la merienda desde ese cuarto piso al suelo ….
De mi infancia no puedo decir que no fuera feliz… no puedo decir que recuerde malos momentos, sólo la última imagen de mi abuelo en la cama antes de morir joven por cáncer….
Gracias a esas maravillas humanas, la mente es capaz de eliminar todas las cosas malas por una cuestión de supervivencia… Sólo sé que después de la muerte de mi abuelo paterno, todo cambió.
Mi abuelo que me mimó todo lo que pudo, me enseño muchas cosas sobre la tierra, ya que era su principal trabajo, era campesino y tenía hectáreas de árboles plantados, arbustos y animales en ellas… Lo quise mucho y eso que casi no lo recuerdo nítidamente…Mi abuelo era alguien entrañable, de carácter estricto con todos menos conmigo… Era quien lo mantenía todo en orden. Con su muerte mi padre se convirtió en una persona irresponsable que nunca supo mantener a su familia y que sembró en mis recuerdos adolescentes solamente amargura, tristeza e ira. Y mi madre, la mujer resignada, que sobrevive a todo y sacaba dinero de debajo de las piedras.
Pero mi mejor recuerdo de niña es el nacimiento de mi hermano, Abel, ese ser que me distrajo, que me hizo tomar consciencia de bien pequeña, que la vida es maravillosa a la par que dura. Él distrajo todos mis años de niñez y adolescencia con un carácter hiperactivo pero divertido….
Y cuando la gran mayoría de mis compañer@s decidieron empezar una vida familiar ( es decir, se quedaron embarazadas o se pusieron a trabajar con 15 años) pues yo me matriculé en mi mitad de vida, para cursar el BUP i COU en el IES Gabriel i Ferrater, y allí encontré a gente tan surrealista como yo, buff…qué descanso …
Aquél edificio al que todos llamábamos “Nostra Casa” era mi vía de escape, mi realidad, mi camino para expresarme…. Pasé a ser una jovencita bien rebelde que se relacionaba con todos por tal de que no me volvieran a quitar el almuerzo, jajajaa… Y encontré a gente que tenía ganas de experimentar con -nuestras primeras- sustancias alucinógenas, y los profesores eran tan divertidos que provocaban a no hacer campana. Y salimos de allí totalmente ilusionados y preparados y con buenos recuerdos en la espalda, que aún nos ayudan a seguir en un mal momento.